Reinhart Koselleck sostuvo que la sociedad y el lenguaje, dos de los principios más importantes de la Historia, nunca podrían mimetizarse. Sugirió la imposibilidad de una «Histoire totale». Partiendo de este marco «imposible», el sonido puede considerarse como la intersección (fuente y paraguas, *canopy en inglés), donde confluyen la historia, el texto, la transmisión del conocimiento y su creación (epistemología) y la educación. El sonido sirve para avanzar en «otro» tipo de conocimiento no textual.
Para aquellas comunidades que históricamente han sufrido opresión (por desgracia, existen muchas y ahora la digitalidad y los ultras las someten a la postverdad una vez que se escuchan sus relatos), el sonido y la música constituyen espacios libertarios. En este caso, se pone como referencia a la comunidad negrx? y la comunidad LGTBIQA y el particular rol que jugaron en ellas el sonido, la tecnología europea-occidental. La creación y la inventiva tecnológica tuvieron en la música una plataforma de escape, ruido, disciplina y anarquía libertaria ante el daño de conceptos binarios [negro negativo, blanco positivo, hetero, positivo frente a otrxs, negativxs] mediados, de manera predominante por el texto.
Influencias musicales> (Ambient, Dub, Dub-Techno, Dancehall, Post-punk, New Wave, Krautrock, Industrial, Shoegaze, EBM, Deep house *Aybee, OldSkool Hip-hop +creado por mujeres, Neo/Soul, RnB, artistas individuales, IDM, entre muchos otrxs…)